Un experto nos explicó las consecuencias psicológicas de la pandemia

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Si bien la pandemia ha sido un evento mundial que ha tenido un impacto inimaginable en la vida de todos, no todos han tenido la misma experiencia con la pandemia. En algunos casos, la pandemia ha sido una fuente de trauma.

Hablando específicamente de nuestro comportamiento y emociones. Los estragos de la pandemia son reales, y lejos de ser algo pasajero, deben trabajarse acorde con lo que cada quien necesite.

Francisco Díaz psicólogo especializado en trastornos de ansiedad y problemas de duelo, platicó con la Revista Vanidades sobre estos estragos a consecuencia de la pandemia.

Lo primero que se vio fue una alza en problemas entre parejas y el trabajo extra de las mujeres

Hubo cosas que empeoraron para las mujeres con la pandemia —las llamadas de auxilio, el nulo acceso a servicios esenciales, reducción en servicios de salud e inseguridad económica. Otro que resalta Francisco es el roce entre parejas por «esperar que las mujeres cumplieran con su rol en la casa mientras trabajan».

Diaz señaló que varias pacientes le consultaban para resolver el tema de ‘mi pareja no me apoya’: en su mayoría, las mujeres resolvían todo alrededor de su trabajo, el cuidado de los niños y la escuela en línea, el cuidado de la casa y ‘atender’ a su pareja.

De acuerdo con este estudio de la PNUD México, en el apartado El impacto de la pandemia en el ámbito doméstico señala la discriminación que hay frente a las labores que hacen las mujeres en casa versus los hombres:

«La Encuesta Nacional sobre Uso del Tiempo (ENUT) revela que las mujeres pasan 30.8 horas de trabajo doméstico no remunerado para el propio hogar, y 12,3 horas no remuneradas del cuidado de familiares. En contraste, los hombres realizan 11.6 horas de trabajo doméstico no remunerado y 5.4 horas cuidando a otros».

Asimismo, el estudio arrojó que 80% de mamás consideraron que incrementaron sus labores domésticas. Y 56% se declararon más cansadas que antes de la pandemia, en comparación con el 39% de los hombres.

Diaz le dijo recomienda hablar del problema y buscar soluciones: cómo hacer un reparto equitativo de las tareas y tener un momento para hablar de las emociones.

La ansiedad social: un problema que se refleja más en los jóvenes

En los estudios que rescata este artículo de Europa Press muestra que 43% de los jóvenes presentó ansiedad social por la pandemia, y un 24% se siente incómodo de regresar a su vida social normal.

Parte de esta ansiedad, señala el psicólogo, es porque también temen sentirse juzgados. Y muchas personas introvertidas que se sentían cómodas estando en casa, temen mucho más volver a enfrentarse con las personas. Es «mucho temor al juicio ajeno».

En cuando a adolescentes, Diaz comenta que presentan dos tipos de comportamiento: 1) se sienten tristes por perderse su etapa de vida, o 2) culpan a sus papás de hacerlos perder esta etapa de vida.

«Los adolescentes que van a terapia presentan mucha melancolía, tristeza y expectativa —’cuando todo esto pase’… pero la pandemia sigue». El New York Times sacó un artículo sobre languishing (la ausencia del bienestar), síntoma que Francisco cataloga como desesperanza aprendida: «es el estado de indefención, donde nos sentimos indefensos frente a un problema más grande que nosotros; y se sobrelleva de dos maneras: lo combato o lo dejo al azar».

Para evitar que los jóvenes o los adultos sientan este estado de ‘languidez’, Díaz recomienda siempre tener una rutina y planear estrategias a corto plazo; «las pequeñas victorias nos dan el poder de tener las cosas en nuestras manos, toda la vida».