Jennifer López habla sobre su batalla personal con los ataques de pánico

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Jennifer Lopez a menudo actúa como si tuviera todo bajo control, pero una vez reveló que no siempre es así. En una entrevista relevó su batalla contra los ataques de pánico.

Los ataques de panico de López comemenzarón después de que protagonizó la película estadounidense de 1997 «Selena».

López dijo que cundo ls personas comenzaron a acercarse a ella en público, temblaba de miedo y finalmente desencadenando ataques de pánico.

“Nunca pensé en la fama hasta [Selena]”, reveló López a la revista W. Después de esa película, tendría ataques de pánico. Recuerdo caminar por la calle y alguien gritó: «¡Jennifer!» y no sabía quién era. Corrí a casa. Desde ese momento, me di cuenta de que no podía estar sola en público. No creo que haya estado sola en la calle en más de 20 años”.

La actriz estadounidense citó otro incidente de ataque de pánico en su libro True Love. El libro de 288 páginas fue escrito sobre un momento de su vida cuando estaba de gira. En ese momento, también estaba teniendo problemas con su entonces esposo, el músico Marc Anthony.

Un momento de ansiedad la hizo darse cuenta de que su relación con Anthony había tocado fondo. Según su libro, escribió: “Mi corazón latía fuera de mi pecho y sentía que no podía respirar. Me consumía el miedo y la ansiedad”.

Después del incidente, ella atribuyó la causa del ataque a sus problemas matrimoniales con Anthony. Sirvió como punto de inflexión para la cantante, y la pareja se separó meses después.

Lopez ahora sabe que lo mejor para ella es evitar salir a lugares sola y sin la presencia de sus guardaespaldas. Sin embargo, aún extraña la época en que podía recorrer los rincones de la ciudad sin compañía.

Reveló su deseo cuando un miembro de la audiencia la interrogó en una entrevista con la serie AOL Build. El individuo preguntó cómo pasaría un día sola en Nueva York.

“Honestamente, creo que simplemente caminaría por las calles”, respondió López. “Caminaria por las calles todo el día, solo de un lado a otro, mirando escaparates, tal vez sentarme afuera en un café. Realmente extraño la libertad de caminar por la ciudad”.