Busca lo que te emocione y vivirás mejor

Y a ti, ¿qué te emociona? ¿Qué hace vibrar tu corazón e insuflar tu mente de ilusiones, proyectos y sueños que cumplir? Las personas necesitamos esos pequeños “subidones” de dopamina cotidianos para sentirnos vivos y avanzar.

De algún modo, muchas de esas pequeñas cosas que nos fascinan, emocionan y se convierten en pequeñas obsesiones, acaban dando paso a grandes eventos en nuestras vidas. Hallar lo que nos hace palpitar es lo que nos permite avanzar e incluso sentirnos autorrealizados.

Las personas estamos programadas para buscar experiencias gratificantes. Esto nos permite encontrar sentido, motivación y placer a nuestra existencia.

Busca lo que te dé alegría – Alegría es algo más que reír, es sentir efusividad y positividad de manera intensa. A veces, basta con estar con alguien que siempre saca lo mejor de ti con sus ideas y ocurrencias, para ver la vida de un modo más luminoso y esperanzador.

Serenidad, lo que te da calma – Un paseo, una lectura, una siesta, meditar… Todos podemos encontrar la serenidad de las formas más sencillas posibles. Son esos momentos en los que te sientes agradecido, seguro y en paz.

Interés, la mente curiosa – El bienestar psicológico y mental requiere que nunca dejemos de lado esa mirada infantil que ansía saberlo todo. Las personas curiosas son seres despiertos, conectados con su entorno y que siempre tienen algo nuevo que aprender.

Mantén la esperanza – Busca lo que te emocione y lo que te permita mantener la esperanza en cualquier circunstancia. A veces, cuando descubrimos algo que nos da sentido y nos apasiona, nos sentimos más amarrados al presente, unidos a la vida y al devenir.

Siéntete orgulloso de ti – Seguro que te ha pasado alguna vez. En ocasiones encontramos una nueva afición, algo que se nos da especialmente bien y que, de pronto, nos abre nuevas perspectivas. Darnos cuenta de que somos competentes en alguna área también revierte en el bienestar psicológico, porque nos ayuda a elevar la autoestima.

Diviértete, no dejes ir a tu niño interior – ¿Cuándo fue la última vez que te divertiste? ¿Cuándo disfrutaste y reíste como cuando eras niño? Nunca dejes de deleitarte de esos momentos en compañía de personas especiales con las que perder los papeles, con las que ser feliz.

Busca lo que te inspire – La inspiración es esa fuerza a medio camino entre lo emocional y lo cognitivo que expande la mente, que eleva y nos guía hacia nuevos comportamientos. Es esencial que en nuestra vida encontremos áreas, disciplinas o prácticas que nos generen esta sensación.

Porque cuando hay inspiración en la mente y el corazón, la pesadumbre se apaga y se encienden las ganas por movernos, por buscar más estímulos, alcanzar ciertas metas. Inspiración es placer y es una llama que siempre deberíamos mantener viva.

Para concluir, si llevas una época de tonos grises y escasas energías, hazlo, busca lo que te emocione. No importa que no tengas ganas, las ganas aparecerán solo cuando te actives, cuando salgas más allá de tus umbrales cotidianos y encuentres algo desafiante, nuevo. Algo que, tal vez, puede cambiarlo todo.