Según nuevos informes del censo, un demógrafo describió como el mayor descenso de población documentado en la isla.

La población cayó en 129,848 personas entre julio de 2017 y julio de 2018, según los datos publicados el jueves.

El huracán ocurrió dos meses después de comenzar ese periodo, en septiembre de 2017. La pérdida de población se debe tanto a fallecimientos como a gente que se ha marchado, aunque la emigración suponía la mayor parte del descenso.

Las pérdidas de población más grandes ocurrieron en zonas metropolitanas como la capital, San Juan, Ponce y sus alrededores.

“Es el mayor descenso de población en un solo año jamás registrado en Puerto Rico”, dijo el demógrafo Raúl Figueroa.

Las cifras del censo mostraron que hubo 6,449 muertes más que nacimientos en esos 12 meses, una cifra corriente, a pesar de que hubo varios cientos de muertes más de lo normal en los meses inmediatamente posteriores al huracán.

Muchas de esas muertes tras el huracán corresponden a personas ancianas y enfermas que habrían muerto en algún momento del año en cuestión, señaló Figueroa. Puede que las muertes del año se concentraran justo después de la tormenta debido a la falta de electricidad, servicios y agua potable.

El experto también dijo que la emigración había dejado de crecer en 2019 y que la población empezaba a recuperarse poco a poco.

Muchos puertorriqueños se mudaron a Florida o Nueva York, donde hay grandes comunidades puertorriqueñas.

La zona de San Juan perdió 81,087 personas, un 3.9%, en los 12 meses incluidos en el reporte del censo.