El presidente Donald Trump quiere que tantos estadounidenses vuelvan al lugar de trabajo lo más rápido posible, pero cada métrica que presentó esta semana para reabrir el país tiene fallas importantes.

El documento no establece un calendario específico, sino que enumera una serie de criterios para que las autoridades locales los tengan en cuenta al tomar sus decisiones. Estos criterios, que deben cumplirse durante 14 días antes de iniciar el proceso, son: una trayectoria descendente en las enfermedades con síntomas parecidos a la gripe y a la covid-19; trayectoria descendente en número de casos documentados y en pruebas de diagnóstico positivas como porcentaje de las totales realizadas; capacidad de tratar a todos los pacientes sin cuidados intensivos en los hospitales y robustos sistemas de pruebas para trabajadores sanitarios.

Las pruebas de diagnóstico han mejorado, pero aún están a la zaga de lo que la mayoría de los expertos en salud pública dicen que será necesario para mantener a raya al virus. Las pruebas de anticuerpos recién comienzan, y el jefe de la FDA advirtió que aún no es muy preciso. Solo unos pocos estados están reclutando y capacitando al ejército de trabajadores de salud pública que serán necesarios para rastrear, rastrear y aislar a cualquier persona expuesta al coronavirus.